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VINILOS

 

En este rincón vamos a ir compartiendo y comentando algunos discos de vinilo del Rock que consideramos de interés y básicos para un mejor entendimiento de la cultura musical del pasado siglo XX. En la medida de lo posible siempre comentaremos vinilos de 180grms - 200grms. Música en estado puro: como se ideó en un principio, después de que se dejase de interpretar en espacios públicos y se comenzara a registrar en cinta magnética.

 

Cuando Mozart y otros grandes de la música clásica interpretaban sus obras lo hacían muchas veces solo y exclusivamente para la burguesía, que era la clase que dominaba las artes en tiempos pretéritos, pero que difícilmente llegaban al pueblo llano. Reyes, Condes y demás plebe con aficiones artísticas eran los únicos que podían acceder a una sinfonía, un concierto o un cuarteto de cuerda interpretado en grandes salones de palacios, villas de verano o patios de parques. Lugares y músicos que nadie más que ellos podían permitirse contratar. Afortunadamente para todos, los tiempos cambiaron y llegó el registro sonoro. Primero en cilindro, luego en pizarra y después en cinta magnética. La gente podía ya escuchar a sus artistas favoritos, eso sí, pagando por ello. Si querías el último disco de Bob Dylan tenías que desembolsar una cantidad que, aunque no era prohibitiva, si era a veces algo que no nos podíamos permitir. Más tarde, ya en los años 1960s llegó la cassette. Algo que parecía que iba a terminar con la industria discográfica pues había millones de personas que se compraban cintas de cassette para que el amigo de turno que se había comprado el LP –y que en el fondo era algo primo- le grabase el LP al susodicho en la cinta de cassette correspondiente ¿Porqué? Pues porque la cinta de cassette era muchísimo más barata que el disco de vinilo que a veces nos costaba sangre, sudor y lágrimas conseguir.

 

 

Pero la cosa no pasó de ahí. La industria, que en un principio vio una amenaza en la cassette, pronto se retractaría pues los beneficios de la venta de vinilos eran mucho mayores que los de la venta de cassettes vírgenes sin olvidar que se hubo que crear una tasa especial de impuestos que haría que muchos de los habituales consumidores de cassettes se lo pensaran dos veces antes de ser propietarios de sus propias partículas de oxido de hierro, dióxido de cromo o de metal –los más atrevidos-. Como vemos los cánones de impuestos para las artes y sus soportes han florecido a lo largo de los tiempos.

Pero los tiempos avanzaban. Y la música analógica murió –por un tiempo considerable-. La nueva formula era lo digital. Si la grabación tenía una D, dos o tres –la mejor: DDD- Esto suponía cambiarlo todo. Desde la manera de conectar un micrófono hasta la manera de registrar sonidos en un estudio. Si The Beatles grabaron su famoso Sgt. Peppers Lonely Hearts Club Band en una grabadora de 4 pistas en 1966, ello dio paso a una de 8 pistas, luego de 16 o de 32, que además se permitía regrabar y crear el doble o el triple de pistas. El problema era que cada regrabación corría el riesgo de perder calidad sonora. Con lo digital no pasaba nada de ello pues los sonidos no quedaban registrados en un trozo de cinta magnética sino que lo hacían en un soporte óptico y eran códigos binarios ¿La revolución? Sin duda fue una revolución en la manera de registrar sonidos pues ello significaba que en una pantalla podías “VER” el sonido, cambiarlo, reajustarlo, volverlo del revés y mil y una virguerías más si te apetecía. Eran los albores de los años 1980s. Claro que a España llegó todo esto más tarde, como casi siempre pasaba ¿Y que ocurrió con la gente que se compraba esos discos en ese nuevo formato llamado CD? Pues casi lo mismo que lo que pasaba con los que compraban el LP: siempre había alguien que tenía en este caso no una cassette pero si un CD virgen para copiar. 

 

Más tarde llegó Internet y otra nueva revolución iba a producirse: la de poder acceder gratuitamente a cantidades ingentes de música sin pagar un céntimo por ello. Molaba decir aquello de…”tengo toda la discografía de The Rolling Stones en un CD o en un Mp3”. Era algo practico. Sobre todo para llevártelo de viaje, a la playa, al campo o simplemente para pasear por la calle ¿Y eso acabó con la industria discográfica? La respuesta aún está abierta a día de hoy. Se ha hablado de una nueva amenaza para la industria parecida a la que se planteó cuando apareció la cassette aunque está claro que la actual amenaza es más grande y planea sobre las cabezas pensantes de los directivos discográficos, los cuales se han tenido que rebanar los sesos ofreciendo ahora suculentas cajas de tres CDs por el precio de uno, CD + DVD a precio de risa, incluso estuches de lujo con artículos para los fetichistas coleccionistas en su interior a precios tampoco muy desorbitados. Y me planteo una pregunta: ¿Porqué ahora se nos da tanto por tan poco? ¿Porqué ahora nos ofrecen CDs y DVDs juntos en un mismo Pack a precio accesible? ¿Acaso no le pierden dinero? ¿O es que nos han estado tomando el pelo durante todos estos años cuando hemos pagado precios prohibitivos por un solo CD o por un solo DVD?

En otro orden de cosas, y volviendo al cloruro de vinilo, el primer vinilo que pudimos "catar" en nuestra vida fue el Even In The Quietest Moments de Supertramp. El famoso disco del piano nevado en la portada. Corría el año 1977 y en nuestros hogares los hermanos mayores poseían ya una respetable colección de vinilos. Sobre todo Singles y EPs. A nosotros nos llamaba mas la atención el LP. Probablemente por su tamaño, las fotos y las informaciones que había en los cuadernillos interiores -los que lo llevaban, claro-.  

 

¿Porqué entonces vuelve el vinilo después de tantos años? ¿Porqué incidir en un formato ya casi obsoleto o que se creía obsoleto y que resulta que se le está dando un nuevo valor sobre todo teniendo en cuenta que ya nadie compra CDs? ¿Porqué la gente se interesa de nuevo tanto por el vinilo? Yo no se los demás pero nuestras razones son simples: escuchar y disfrutar de la música. Y cuando decimos escuchar y disfrutar me refiero al acto en si de desenvolver el vinilo, sopesarlo, ponerlo en el giradiscos y dejarse llevar por el auténtico y puro sonido original de cada grabación efectuada en sistema analógico allende los años.

No vamos a comentar aquí ninguna grabación de la era post-vinilo, o sea, que los discos que se comenta serán aquellas grabaciones realizadas antes de la era CD. Por supuesto has de estar en casa para ello y no paseando, en la playa o en autobús. Y siempre que el vinilo sea de un peso y calidad generosa. Ya veis, por nuestra sangre aún fluye esa sustancia adulterada del petróleo llamada Cloruro de Vinilo. Quizás todos en esta emisora seamos un poco Vintage.

 

Desde este rincón de Camelot Radio.es os iremos comentando aquellas ediciones en formato vinilo que consideramos de interés compartir con vosotros ya sea por conformar los cimientos del Rock, ya por tener ese sello mágico que los hace imprescindibles.  

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