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- Freddie Mercury

 

Pink Floyd“The Dark Side of The Moon”(1973)

Publicado 19/07/2017

 

Pink Floyd fue una banda de Rock Progresivo británica que aprovechó mucho el tirón de un tipo de sonido que a finales de los años 1960s estaba de moda: el Psicodelismo. Era la época de los viajes de ácido (LSD) –que desde la costa oeste norteamericana invadió el Reino Unido-, el arte Pop, el Flower Power y las visiones producidas por varios tipos de drogas. En definitiva era la era de la experimentación por antonomasia. El Pop sencillo que hasta 1964 había imperado en las listas de todo el mundo, daba paso a un deseo de llegar más lejos, más allá y no solo en lo referente a las corrientes artísticas sino al sentido transcendente de una sociedad que de alguna manera se había vuelto muy acomodaticia, llegando a existir tipos que salían en la TV anunciando mediante predicados mojigatos que todos aquellos que escucharan Rock and Roll era como darle la mano al diablo.

En ese transfondo era lógico pensar que hubiese una corriente a nivel social que llegó a amenazar a las cabezas pensantes del poder imperialista: los hippies. Ellos eran la amenaza pues solo deseaban paz y no guerra. En las puntas de los fusiles ponían flores. Cuando se concentraban lo hacían charlando en el suelo y cantando canciones. Realmente eran una amenaza. Las autoridades intentaron poner coto a todo ello hasta que se dieron cuenta de que si lo hacían, la idea de ese país que publicitaban hasta la saciedad como “el país de la libertad, la tierra del hombre libre y de las oportunidades” se le iba a la mierda. Lo que hicieron es, como siempre ocurre, intentar “domesticar” ese movimiento. Llevarlo a su terreno. Tentarlo con dinero y contratos millonarios. Y así lo hicieron. Ya vemos. Al final ese diablo resultó ser el sistema y no el hippie.

Y ¿por qué esta introducción si lo que queremos hablar es de un disco de Pink Floyd? Tenemos que ubicar la época y el concepto para una total comprensión. Y la época vivida por el grupo hasta ese momento fue de mucho Psicodelismo que era la corriente musical lógica derivada de un Pop que, como decíamos más arriba, había copado las listas hasta ese momento. Todo llevaba hacia ahí. El experimento, la transgresión a las normas de esas canciones simples y sobre todo el ir conociendo más el instrumento hasta ser un verdadero instrumentista, hacían de esta época –finales de los 1960s hasta la primera mitad de los 1970s sobre todo- el momento histórico en la música Rock donde más técnica musical hubo –y hasta hoy no ha vuelto a haber- pero a la vez también más basura en modo instrumental. Pink Floyd no eran ajenos a todo ello y era la época de Syd Barrett, guitarrista, cantante y compositor, quien abandonó el grupo tres años después de haberlo fundado junto a Roger Waters, bajo y voz, Richard Wright, teclados y Nick Mason, batería.

Sin duda los sonidos más psicodélicos de la banda se lograron con Syd Barrett. Más tarde Roger Waters llegó a decir que esos temas instrumentales tan largos era algo típico de la época y que los grupos tocaban en directo pues la gente se “ponía” con ellos.

Pero el disco que nos ocupa no posee ese tipo de temas. El más largo dura un poco más de 7 minutos -“Us and Them”- pues en este caso no se quería repetir el mismo tipo de sonido de su antecesor, el álbum “Meddle”, entre otras cosas porque el grupo no conocía un single en las listas desde 1968 con “Point Me at the Sky”. El éxito del disco se debe mucho a la promoción que de él se hizo en Estados Unidos. Los directivos de la discográfica Capitol, intentaron por todos los medios mejorar las ventas pobres que obtuvo “Meddle” y lo lograron a base de una gran campaña en radio donde enviaron copias en mono y en estéreo de los singles del disco. Sobre todo con “Money” se llegó a las más altas cotas de popularidad siendo el tema más emitido en la historia de la banda por la radio en todo el mundo y aún hoy se radia con frecuencia en cualquier radio-fórmula.       

“The Dark Side of The Moon” es un disco-concepto donde se tratan varios temas: la avaricia, los conflictos sociales, el envejecimiento y las enfermedades mentales. Esto último en clara referencia a Syd Barrett pues cuando dejó la banda estaba ya en un estado de plena efervescencia esquizofrénica. Fue sustituido por un amigo del propio Barrett de toda la vida: el guitarrista David Gilmour a quien debemos todos los sonidos de guitarras a partir de este disco y hasta casi el final del grupo. Aunque Gilmour estaba ya en la banda casi desde el principio pues Barrett no soportaba las largas giras del grupo y en su lugar era sustituido siempre por Gilmour.

“La Cara Oculta de la Luna”, como aquí se conoció el disco, no era en realidad la Luna que todos conocemos. Solo en parte. Era más bien en sentido de “lunático” y no de satélite de nuestro planeta. El disco se abre y se cierra con el sonido de los latidos de un corazón. El primer corte de la cara A es “Speak to Me” que, junto con el siguiente “Breathe” se adentran en el concepto de la materialidad, la locura y del “voy a lo mío” tan típico en nuestra sociedad capitalista e individualista. “On The Run” es una crítica al estrés y los medios de transporte. A este instrumental le sigue uno de los temas clave del disco “Time” que evoca la materialidad del tiempo o de cómo lo malgastamos aferrándonos a un uso de él hecho simplemente con cosas materiales. Esto trasladado a la actualidad cobra pleno sentido ya que ahora mucha gente pasa horas y horas delante de pantallas sin mayor utilidad que la de estar ahí porque los demás lo hacen igual. La soledad y el retiro a un mundo aparte, cosa que también tiene mucho que ver con las  tecnologías, es el sentido de la repetición de “Breathe” que escuchamos a continuación. La cara se cierra con “The Great Gig in The Sky” un tema ennegrecido por la depresión que destila ya que todo lo anteriormente expuesto hasta este momento nos lleva indefectiblemente hasta la muerte.

La cara B del álbum se abre con la canción que, como comentamos arriba, se ha convertido con el paso de las décadas, en el clásico absoluto del disco: “Money”. Un canto a la avaricia y sobre todo al consumismo. Dos aspectos típicos de esta sociedad capitalista y cada día más alejada del corazón y del sentimiento que nos ha tocado vivir. El tema se abre con un Loop (bucle), otra técnica desarrollada por el grupo, de una caja registradora y ruido de monedas para acabar con una serie de frases ocultas y misteriosas para los amantes de buscar dobles significados en los textos. Le sigue la filosófica “Us and Them” que se recrea en corrientes de pensamiento social creadas por grupos culturales étnicos y en general hace hincapié en las relaciones sociales humanas. Continua “Any Colour You Like” un instrumental que bebe del pasado psicodélico del grupo. Continua con el corte “Brain Damage” en alusión clara al estado mental de ciertos individuos que se embriagan de la popularidad y de cómo ese éxito les trastorna el cerebro. Una canción que aludía claramente a Syd Barrett. El disco se cierra con otra visita a otro mundo filosófico con “Eclipse” donde se analiza, en forma musical, el estado de alteridad o de cómo un individuo es capaz de trasladarse a la piel de otro y de cómo puede acabar siendo ese otro en vez de sí mismo.

Como vemos “The Dark Side of The Moon” es un disco lo bastante interesante como para que le prestemos atención aunque solo sea por lo que supuso en la sociedad en ese momento, no solo la carga de crítica social que posee, sino en el grado de composición que la banda ya había logrado. Sin duda es un disco de Roger Waters como ya lo había sido anteriormente “Meddle” aunque sin éxito. A partir de ahora Pink Floyd iba a tener en Waters a su principal compositor. El disco se vendió como rosquillas y suministró a la banda dividendos suficientes como para comprar casas, coches y vicios varios.

La edición que comentamos en vinilo de 180 gramos se ha hecho recordando fielmente la primera edición que se hizo de él en 1973. En esa época el disco se editó en carpeta doble –gatefold- y se incluían dos pósters y unas pegatinas originales del grupo. En esta edición de 2011 se respeta eso y además se añaden materiales impresos nuevos y la versión del disco en MP3. Una verdadera gozada para cualquier aficionado.  

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